El reto
Un puerto deportivo tiene un consumo repartido a lo largo de todo el día y con picos en fin de semana, cuando una instalación solar sin almacenamiento vierte excedentes a la red. El objetivo era aprovechar al máximo la producción propia y depender menos de la red.
La solución
Instalación fotovoltaica de 40 kW con 82 paneles sobre las cubiertas del club, combinada con un sistema de baterías de 44 kWh que almacena la producción del mediodía para usarla por la tarde y por la noche. Diseño, instalación y legalización con equipo propio.
El resultado
Un autoconsumo del 86 %: casi toda la energía que producen las placas se consume en el propio club gracias a la batería, con el consiguiente recorte en la factura y en los excedentes vertidos a la red. Un caso que resume bien nuestro enfoque: producir, almacenar y gestionar la energía como un solo sistema.
En imágenes
Cubiertas fotovoltaicas del Club Nàutic Vilanova
Vista aérea de la instalación del Club Nàutic Vilanova