El reto
Una central frutícola tiene un consumo eléctrico elevado y continuo: cámaras frigoríficas, líneas de confección y almacén. El objetivo era recortar la factura con una instalación dimensionada para ese perfil de consumo, sin interrumpir la actividad durante la obra.
La solución
Estudio de consumo, dimensionamiento con ingeniería propia y ejecución sobre la cubierta de la nave: 475 paneles y 220 kW de potencia, con la estructura, el cableado y la legalización a cargo de nuestro equipo. Al ser una empresa de la zona, el seguimiento lo hace el mismo equipo de Lleida que la instaló.
El resultado
Una instalación de autoconsumo en operación que cubre buena parte del consumo de la central durante las horas de sol y reduce la dependencia de la red justo cuando más consume el frío. Un ejemplo de lo que hacemos con el sector agroalimentario de Lleida: Nufri, Indulleida, bonÀrea, Fruits Queralt, Nectarworld o Transmesa ya producen su propia energía con nosotros.